Retiro familiar de Cuaresma

Retiro familiar de Cuaresma

MFC medita, reflexiona y se prepara

  

Las familias que integran el Movimiento Familiar Cristiano (MFC) se reúnen periódicamente en la casa del Movimiento en la calle de Licenciado Verdad para llevar a cabo su formación. En esta ocasión con gran provecho espiritual realizaron su preparación para la Cuaresma.

La conciencia misionera de las familias agrupadas en este noble apostolado se manifiesta de manera muy evidente en cuanto se tiene oportunidad de platicar con los miembros. Tal es el caso de Sanjuana Rivera Zúñiga y Jorge Preciado Hernández, quienes tomaron la palabra a nombre de sus compañeros para comentar las actividades que se llevaron a cabo en el retiro: “El día de hoy vivimos un viacrucis conforme al tiempo litúrgico que vivimos. Esta es la reunión general de cuaresma. Cada parroquia presente se hace cargo de una estación del viacrucis, y portan la cruz hasta la siguiente estación. Esperamos parroquias de toda la arquidiócesis para llevarlo a cabo”. Comenta Sanjuana.

Por su parte Jorge explica: “Este retiro de Cuaresma tiene como finalidad entender el período en el cual la iglesia invita a su pueblo a una meditación, a una reflexión y a una conversión para vivir mejor, para dejar lo malo y encaminarnos a lo bueno. Se hacen temas que invitan a reflexionar sobre la condición humana, su pecado, pero también a entender la gran misericordia de Dios. Que sacrificó a su propio hijo por bien nuestro”.

Posteriormente a este retiro, los miembros del movimiento se unirán a sus grupos en cada parroquia para llevar esta formación y este mensaje a sus comunidades: “Se trata de ir cambiando a las personas, de vivir mejor. No consiste en riquezas, en abundancias… sino en seguir como ejemplo de salvación a nuestro Señor Jesucristo”.

La idea finalmente es unir a las familias, aprovechar el tiempo litúrgico para vivir esta conversión todos juntos y posteriormente salir del entorno familiar y vivir la noche previa a la resurrección al servicio de sus parroquias con un espíritu nuevo y con buen ánimo. Hacer una introducción vivencial a la fe.