La Iglesia y su interés por la filosofía

La Iglesia y su interés por la filosofía

A lo largo de la historia de la Iglesia hay quienes han manifestado que la Iglesia no debe interesarse por las ciencias, pero hablando de la filosofía, afirma que la razón no se contrapone ni contradice a la fe, sino que, al revés, ambas se refuerzan.

 

Axel: P. Marcos, sé que en el Seminario se estudia la filosofía. Mi pregunta es ¿por qué la Iglesia tiene un gran interés por el estudio de esta ciencia?

 

P. Marcos: Axel, la pregunta conlleva una respuesta muy amplia, pero trataré de responderte en estas pocas líneas su gran importancia:

 

La Misión de la Iglesia es aquella que Cristo le dejó cuando en el momento del envío de los discípulos cuando les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura” (Mc. 16, 15). La Iglesia tiene la encomienda de llevar el mensaje de Jesús a cada uno de los hombres, es por eso  que no puede ser ajena al camino de búsqueda del hombre que manifiesta la urgencia de conocer la verdad de su propia existencia y de las cosas y poder para comprender su sentido y orientar su realización personal.

 

Uno de los medios a los que el ser humano puede acudir la filosofía, que surge y se desarrolla cuando la persona comienza a interrogarse sobre el porqué y la finalidad de la realidad. Así entendida, como "amor a la sabiduría", la filosofía es una de las tareas más nobles de la humanidad.


La Iglesia ha recibido el don de la verdad última del hombre: “el Misterio pascual”, Cristo, quien sólo puede dar sentido pleno a la existencia humana. Por ello, la Iglesia se siente responsable de anunciar las certezas adquiridas, en la conciencia de que constituyen una etapa hacia "la verdad total que se manifestará en la revelación última de Dios".


A lo largo de la historia de la Iglesia hay quienes han manifestado que la Iglesia no debe interesarse por las ciencias, pero hablando de la filosofía, afirma que la razón no se contrapone ni contradice a la fe, sino que, al revés, ambas se refuerzan.

 

En la Carta Encíclica del Papa Juan Pablo II Fe y Razón (Fides et Ratio), su Santidad, en el número 5 dice: “La Iglesia, por su parte, aprecia el esfuerzo de la razón por alcanzar los objetivos que hagan cada vez más digna la existencia personal. Ella ve en la filosofía el camino para conocer verdades fundamentales relativas a la existencia del hombre. Al mismo tiempo, considera a la filosofía como una ayuda indispensable para profundizar la inteligencia de la fe y comunicar la verdad del Evangelio a cuantos aún no la conocen”.

 

La Iglesia ha mostrado su cercanía en la búsqueda filosófica de la sabiduría, consciente de que el uso riguroso de la razón y el esfuerzo auténtico del hombre por alcanzar la verdad están llamados a culminar en el encuentro creyente con el Logos divino hecho carne.

 

Finalmente, Axel, es de gran interés lo que el Papa Juan Pablo II nos dice también en el número 7:

 

“ En la base de toda la reflexión que la Iglesia lleva a cabo está la conciencia de ser depositaria de un mensaje que tiene su origen en Dios mismo (cf. 2 Co 4, 1-2). El conocimiento que ella propone al hombre no proviene de su propia especulación, aunque fuese la más alta, sino del hecho de haber acogido en la fe la palabra de Dios (cf. 1 Ts 2, 13).

 

En el origen de nuestro ser como creyentes hay un encuentro, único en su género, en el que se manifiesta un misterio oculto en los siglos (cf. 1 Co 2, 7; Rm 16, 25-26), pero ahora revelado. « Quiso Dios, con su bondad y sabiduría, revelarse a sí mismo y manifestar el misterio de su voluntad (cf. Ef 1, 9): por Cristo, la Palabra hecha carne, y con el Espíritu Santo, pueden los hombres llegar hasta el Padre y participar de la naturaleza divina ».5 Ésta es una iniciativa totalmente gratuita, que viene de Dios para alcanzar a la humanidad y salvarla. Dios, como fuente de amor, desea darse a conocer, y el conocimiento que el hombre tiene de Él culmina cualquier otro conocimiento verdadero sobre el sentido de la propia existencia que su mente es capaz de alcanzar.

 

Es así que en breve te comparto la gran importancia del estudio de la filosofía para todo aquellos que buscamos el sentido pleno de nuestra existencia en Dios, dado de toda vida.