"LA CONCEPCIÓN HUMANA"

"LA CONCEPCIÓN HUMANA"

             No es casualidad que el día 14 de febrero, inicio de la Cuaresma, ha comenzado la Campaña internacional en la ciudad de León Gto, de 40 días por la vida. Esta campaña terminará con grande fruto el día 25 de marzo.

            Nos podemos preguntar porqué 40 días y no más o menos de 40 días. En realidad el número 40 en la Sagrada Escritura, hace referencia a un tiempo de reflexión, de lucha en donde después, habrá una victoria en el nombre del Señor. Por ejemplo, Goliat desafió a los israelitas por espacio de 40 días (1 Sam 17,16) hasta que fue vencido por David. Cuarenta días pasó Jesús en el desierto (Mt 4,2).

            ¿Cuál es la lucha que enfrentamos en estos cuarenta días? Es precisamente la de la vida y en concreto la de los niños no nacidos, la de leyes que van en contra del primer derecho al cual todos deberíamos acceder: LA VIDA.

            Con todos los adelantos de la tecnología moderna, no debería quedar duda alguna (como ocurría a comienzos del siglo pasado) de que la vida humana empieza con la unión del óvulo y el espermatozoide en el tercio externo de las trompas de Falopio de la madre. Es sólo cuestión de tiempo para que el ser humano crezca y desarrolle todas sus capacidades y potencialidades en los siguientes nueve meses de vida (y el resto de años fuera del útero de la madre).

            Que la vida humana se inicia en el momento de la concepción, es evidente. La Iglesia Católica siempre ha hablado claramente en la promoción y defensa de la vida humana. En el momento de la unión del óvulo materno con el espermatozoide paterno ocurre el proceso de fecundación. La ciencia ha demostrado que desde el momento de la fecundación, el cigoto (célula surgida de esta unión) combina los cromosomas del óvulo y el espermatozoide, creando una realidad completamente nueva. Sólo horas después de surgir, el cigoto comienza una intensa actividad celular de especialización, que permite determinar qué parte de esta microscópica realidad terminará convertida en el cerebro, el corazón, la columna vertebral o los músculos del nuevo ser humano. Sus dimensiones microscópicas no cambian el hecho de que este nuevo ser es un ser humano plenamente nuevo e independiente. Desde ese instante el nuevo ser ya es una unidad en cuerpo y alma, única e irrepetible, tiene toda la información genética necesaria para seguir desarrollándose hasta llegar a ser una persona adulta.

            Las enseñanzas del Santo Padre hoy más que nunca necesitan repetirse: «El Evangelio del amor de Dios al hombre, el Evangelio de la Dignidad de la persona humana y el Evangelio de la Vida son un único e indivisible evangelio. 'Lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos' (1 Jn 1,3): Anunciad el Evangelio de la Vida» (Evangelium Vitae 66).

            Te invitamos a ser valiente también tú, y a unirte a la Campaña de oración internacional de 40 días por la vida. En esta ciudad de León, se realiza desde el 14 de febrero hasta el 25 de marzo, rezando por los niños no nacidos y para que sean derogadas las leyes del aborto en todo el mundo, fuera del Templo Expiatorio de 9:00 a.m. a 9:00 p.m. Con la oración de esta campaña, Dios ha concedido gracias especiales como: tener 750,000 voluntarios en 40 países, ha habido 13,998 bebés salvados del aborto, 90 centros de abortos cerrados y 170 conversiones de trabajadores practicantes de abortos. Recuerda que tú también puedes ser voz para los que no tienen voz y de salvar vidas con tu oración y tu testimonio. Cristo te necesita para salvar vidas!!!